Instagram: la fotografía como recurso didáctico ELE.

Cuánto tiempo sin pasar por aquí. He tenido que barrer alguna pelusilla nada más entrar… 🙂

En mi ahínco por crear herramientas educativas de los actos cotidianos y aficiones de los estudiantes, hoy traigo una idea en la que no dejo de pensar a diario. No considero estar “enganchada” a ninguna red social, pero sí que es cierto que raro es el día que no recibo alguna imagen vía Whatsapp, comparto vía Instagram o simplemente indico que me gusta vía Facebook. Las fotografías son parte de nuestro día a día porque, como dice el dicho, dicen más que mil palabras.

Yo misma, fardando de estancia en Londres a través de Instagram.

Tomar imágenes y compartilas es una manera más de comunicar y expresarnos. Es la razón por la que Pinterest, Instagram, Tumblr y demás webs y aplicaciones gozan de tanto éxito hoy en día. Compartir un paisaje, nuestra merienda, nuestra vestimenta, la página de un libro o un autoretrato (o selfie, modernamente hablando) dicen mucho más de nosotros de lo que pensamos. Y ser seguidor, además, nos inspira y activa nuestra creatividad (en especial la red social Pinterest a la que debo decenas de ideas de todo tipo).

Pero vayamos al cometido de este blog:

¿por qué no utilizar este boom del compartir imágenes como recurso de enseñanza?

Mi propuesta es plantear una temática semanal a los alumnos y que compartan imágenes relacionadas con este tema tomadas por ellos mismos en una red social común para toda la clase (Instagram, Pinterest…). Los temas pueden estar relacionados con lo que nos ocupa en clase o pueden ser propuestas de los propios alumnos: la comida, los animales, la familia, la primavera, la casa, el fin de semana, las vacaciones de navidad, temas abstractos como la alegría, la tristeza, la solidaridad o algo tan genérico como un color:

Obviamente, al tratarse del uso de redes sociales y teléfonos móviles y cámaras digitales, es una tarea especialmente indicada para jóvenes y adultos, pero también podría proponerse para edades más tempanas, con la colaboración de los padres y compartiendo las imágenes en clase que ellos podrían proporcionar a través de pendrives o tarjetas de memoria.

A cada imagen le debe acompañar una descripción en español: qué significa, por qué la he tomado, dónde la hice… lo que el autor desee dar a conocer de su fotografía. También puede servirse de las etiquetas, tags o hashtags, para practicar vocabulario (#teléfono, #rojo, #antiguo…).

Estas redes sociales permiten al resto de compañeros ver, comentar, compartir e indicar megusta a las fotos de todos los participantes, fomentando un clima de compañerismo en el aula, ayudando a los alumnos a conocerse entre sí y a darse a conocer ellos mismos.

El uso de léxico, la narración y descripción de la mano de la creatividad y los intereses del alumno en una actividad cotidiana y agradable para todos.

Un saludo… y una foto 😉

Vía: http://www.pinterest.com/profedeele/

Arcilla: Comprender y…¡modelar!

Hace unas semanas, dediqué una entrada a una actividad para practicar la comprensión oral a través del dibujo.

Como soy una pesada de todo lo creativo y de la importancia del fomento de la imaginación, y a pesar de que habrá quién me acuse de pintamonas que descuida la gramática y la ortografía en pro de una caja de ceras, vuelvo con una muy parecida.

El fin de semana pasado se celebró en mi ciudad actual, Zaragoza, la Feria CREATIVA, y yo, que en un principio sólo iba a por agujas de punto, acabé recopilando folletos de todo stand posible y sobrepasando con creces mi presupuesto estipulado para la semana. Cuando ya creía haberlo visto todo, me quedé prendada de esto:

Los ya duchos en asuntos de manualidades (qué poco me gusta esa palabra) pensaréis que menuda novedad, el Fimo, la Arcilla Polimérica o la plastilina de toda la vida. A diferencia de todo esto, el Jumping Clay es una arcilla que se seca sin necesidad de cocerse en un horno. Hace tiempo hice un curso de Kirei, otro tipo de arcilla que se seca sin cocción, pero no me pareció demasiado fácil de modelar ni muy recomendable para uso escolar.

A los niños les chifla eso de poder crear una pequeña escultura que no se chafe, ensucie o desmonte como pueda pasar con la plastilina, y a nosotros, como profes, nos alivia la idea de no necesitar un horno a mano para que se quede dura. ¡Y encima bota! (de ahí lo de jumping).

No, no os habéis equivocado de blog, esto sigue siendo una entrada dedicada a las actividades de enseñanza de E/LE, no un tributo a Art Attack. Después de mirar, manosear y olisquear tan maravilloso material, inmediatamente me acordé de la entrada del blog relativa a la comprensión oral: ¿por qué no expresar a través del modelado?

El modelado cuenta con numerosos beneficios, especialmente para los niños:

  • Concentra y aumenta la capacidad de trabajo y atención en los alumnos.
  • Desarrolla la motricidad fina: agilidad, fuerza y destreza.
  • Desarrolla la imaginación y la creatividad.

María Ligia Cifuentes, psicopedagoga de la Clínica Reina Sofía, quien desarrolla actualmente el programa de psicopedagogía y terapia lúdica con niños hospitalizados, comenta: “La plastilina es un material con el que los niños tienen contacto directo e inmediato; pues el hecho de que puedan moldearlo como quieran y de forma rápida hace que se desarrolle mejor su sistema propioceptivo, que es el que permite que la información que el niño recoge a través de su cuerpo, la pueda interiorizar y expresar. Así, sus procesos de aprendizaje se facilitan posteriormente”.

Uno de los beneficios principales cuando se trabaja en grupo es que les brinda la oportunidad de socializar con otros niños, porque se ayudan mutuamente, se preguntan entre ellos cómo lograron elaborar una figura, comparten sus avances, aprenden a trabajar en grupo y tienen la posibilidad de ser escultores por momentos y de explorar sus capacidades artísticas”.

Considera que darle al niño la oportunidad de que juegue con plastilina hace que al mismo se ponga retos a corto y largo plazo. “Cuando empiezan a elaborar alguna figura, se dan cuenta de que no es tan fácil y en esa medida, buscan opciones para moldear por pasos cada una de las piezas que va a formarla”. (Vía: www.tecno-edukacion.com)

Y aquí mis propuestas:

  • ACTIVIDAD 1: Comprensión Oral. Escuchar y modelar.

Al igual que en un dictado tradicional, se trata de exponer un texto de manera oral en el aula, adecuado al nivel de los alumnos, pero en este caso éstos no escribirían los comprendido, lo expresarían a través de la arcilla.

No se trata de una actividad que practique la ortografía, es decir, queremos que el alumno comprenda el significado de las palabras, no su significante.

Ejemplo: Si dictamos La granja tenía una gran valla, el alumno puede traducir como significado: Cerca colocada alrededor de un lugar para cerrarlo, protegerlo o delimitarlo,pero como significante: balla, baya o vaya.

Lo esencial en la actividad es saber qué significa y no cómo se escribe y, además, poderlo expresar.

  • ACTIVIDAD 2: Comprensión lectora. Lee y modela.

Al igual que en la anterior actividad, el alumno modelaría aquello que ha entendido pero esta vez en un texto escrito, bien de una pequeña lectura propuesta por el profesor (un fragmento de un cuento, un poema, la estrofa de una canción…) muy útil para practicar palabras que suenen o se escriban igual pero cuyo significado varíe según el contexto (Juan tuvo un tubo, y el tubo que tuvo se le rompió, y para recuperar el tubo que tuvo, tuvo que comprar un tubo, igual al tubo que tuvo) o bien, si lo que queremos es practicar la ortografía, escribiendo nosotros mismos una palabra o frase, por ejemplo, en una pizarra (baca/vaca, baya/valla).

De esta manera, trabajaríamos tanto significado como significante, haciendo hincapié en palabras que por su ortografía sean susceptibles de crear confusión o sean homófonas (ahí/ay/hay o hierba/hierva).

De vez en cuando está bien salirse del lápiz y el cuaderno y aprender con los sentidos 🙂

Y si queréis saber más sobre el Jumping Clay: www.jumpingclay.es

El dibujo: Comprensión Ilustrada

Saber un idioma, ¿qué es si no comprender aquello que estamos leyendo o escuchando? Es vital para, después, sabernos expresar.

En la mayoría de cuadernos de ejercicios, la manera de ejercitar y evaluar la comprensión tanto oral como escrita tiene forma de Listenings y Readings, la mayoría de ellos (sin ánimo de ofender a ninguna editorial) carentes de interés para el estudiante. Todavía no he conocido a ningún alumno entusiasmado ante la escucha de un programa de radio en el que Steve explica a la locutora cómo ha dado la vuelta al mundo en bici (y ahora que me perdonen ciclistas y locutores de radio).

Normalmente la evaluación se efectúa según el éxito de respuestas relacionadas con el texto, por ejemplo, ¿Cuántos días tardó Steve en realizar su periplo?, que nos interesan aún menos que la historia que acabamos de leer o escuchar.

Creatividad 0, Aburrimiento 3. Especialmente para niños y jóvenes.

Mi propuesta tiene como objetivo ejercitar la comprensión tanto oral como escrita a través de acciones que favorezcan la creatividad del alumno, como podría ser el dibujo o la interpretación.

No evaluaremos en ningún momento las dotes artísticas, si no qué ha entendido tras la lectura y/o la escucha de un texto en español.

Para no desatender la expresión oral y escrita y el enfoque comunicativo en el aula, habría que explicar por qué ha interpretado así el texto.

Buscaríamos, no tan sólo la interpretación literal si no la emocional: si le ha gustado, si le ha dado miedo o pena…

Propondríamos a nuestros alumnos ser los ilustradores particulares de un libro o los directores del videoclip de una canción.

COMPETENCIAS QUE SE TRABAJAN:comprensión lectora, comprensión oral, vocabulario, interpretación de textos, expresar y comunicar sentimientos a partir del arte, así como percibirlos y comprenderlos, por ejemplo, a través de la poesía.

¿PARA QUIÉN?: Es una actividad especialmente interesante para niños y jóvenes. El grado de dificultad del texto escogido se adaptaría a la edad y nivel del grupo de alumnos. Algunos ejemplos:

A1 a B1, alumnos de Infantil y Primaria

Gloria Fuertes: Cómo se dibuja una señora

La cara de Doña Sara. 

Se dibuja un redondel, 

con lápiz o pincel; 

mucho pelo, mucho moño, 

ojos, cejas, y un retoño; 

nariz chata, 

de alpargata, 

las orejas, 

como almejas, 

los pendientes, 

– relucientes-, 

las pestañas, 

como arañas, 

boca de pitiminí, 

es así, 

la cara de doña Sara. 

El cuerpo, otro redondel, 

tan grande como un tonel, 

y en él se dibuja ahora, 

la falda de una señora, 

falda, blusa, delantal, 

pierna flaca, otra normal, 

los zapatos de tacón, 

con hebilla y con pompón. 

A2-B2, alumnos de Primaria/Secundaria

– Antonio Machado: “Era un niño que soñaba un caballo de cartón. Abrió el niño los ojos y el caballito no vio”.

– Eva María de Fórmula V (1973).

A partir B1, alumnos de Secundaria o más

Bailando, de Alaska y Los Pegamoides (1982).

DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD: Es importante trabajar el texto antes de reproducirlo y pasar al quid de la actividad. Explicaremos qué vamos a escuchar o leer, hablaremos de su autor y el contexto. Si se trata de un escrito y el nivel de la clase es inicial, podemos explicar el significado de las palabras o expresiones que sugieran dificultades o permitir el uso del diccionario.

Puede dibujar literalmente lo que cuenta el texto, cómo creen que se siente su autor, o de manera abstracta, los sentimientos que le provoca a sí mismo sirviéndose de técnicas como colorear, rallar, romper, pegar… todo lo que le ayude a expresarse de manera satisfactoria.

Al finalizar, pediríamos a los alumnos que expliquen por qué han interpretado así los textos (“Lo he coloreado en negro porque es de noche y me da miedo”) y charlaríamos entre todos sobre nuestras apreciaciones.

“El arte es la expresión de los más profundos pensamientos por el camino más sencillo.”  Y me despido con palabras de Albert Einstein.

 

Gracias por leerme! 😉