Infografías para la clase de ELE (III). Edición deluxe para franceses.

La que avisa no es traidora (sino avisadora) y yo ya os advertí que habría más entregas del que hasta ahora es el post con más gloria desde que abrí el blog: las infografías de ELE. Dicho éxito se lo debo en parte a Pinterest, lugar donde suelo compartir las imágenes, y a Piktochart, programa en el que realizo la mayoría.

Esta vez, como adelanta el título, todas están dirigidas a les enfants de la patrie, ya que desde hace algo más de un mes vivo en París, con motivo de una auxiliaría que en realidad no lo es tanto.

Comenzaré, como diría Manolito Gafotas, por el principio de los tiempos:

Me sirvo de mi homóloga (compartimos profesión, ciudad de residencia y actividad bloguil) Tamara, de Creatívate con ELE, para explicar what the hells es eso de ser Auxiliar de conversación:

Somos los ayudantes del profesor titular que deben favorecer “la interacción comunicativa a través de la realización de tareas que estimulen a los alumnos en el uso de la lengua oral”. No obstante, nuestras funciones van más allá que conseguir que los alumnos hablen nuestra lengua materna en clase. Transmitimos nuestra cultura, dinamizamos las clases y modernizamos los recursos de los centros donde enseñamos…En definitiva, somos un soplo de aire fresco para los alumnos y de reciclaje para los profesores frente a los métodos didácticos estáticos y tradicionales que suelen emplearse en los centros de primaria y secundaria.

Nótese la negrita. Profesor titular. Meeec, error. En mi escuela, como en la mayoría de los colegios de Primaria franceses, no hay profesor de español. Y entonces, ¿qué tengo que hacer yo? pregunté con toda la inocencia/perplejidad/pánico y mi mejor francés al director. Y él, también con su mejor español, me dijo que hablase con las tutoras y me “colase” en las clases y diese una horita semanal de espagnol en cada una de ellas. Hala, a correr. Ya os dije que todo era muy Louis de Funès. Pero lo que al principio era una sensación de desamparo y desasosiego luego comenzó a ser una buena noticia. Era mi propia jefa. Era quien elegía los contenidos, los métodos y hasta los horarios. Me leáis desde donde me leáis, debisteis escuchar sonoras carcajadas provenientes de servidora. La cosa de repente pintaba muy bien. Olía a libre albedrío, a poco libro, a cero cortapisas, a tinta de la impresora imprimiendo mis propias fichas. Y, por el momento, no me he equivocado.

Así pues, desde hace un mes, me ocupo de alumnos de CP a CE2, o lo que es lo mismo traducido al sistema escolar castellano, de 1º de Primaria a 3º. Niños desde los 5 a los 9 años.

Si creí que la aventura estival con los alumnos italianos era complicada es porque aún no me habían contado qué era intentar enseñar español a los más pequeños, que prácticamente están aprendiendo a hablar, leer y escribir su francés nativo.

Por esa razón, hasta la fecha, estoy tirando del dibujo, las imágenes (estoy haciendo flashcards que pronto pondré por aquí), la mímica y sobre todo desde un punto de vista siempre oral, alejado de la lectura y la escritura.

La música, sin embargo, es mi punto flaco. A estas edades les encanta cantar y retienen de una manera genial las letras, pero todavía no he encontrado canciones que me satisfagan. Hoy he intentado pensar en alguna canción para enseñarles a contar pero la improvisación a veces es traicionera y sólo me quería venir a la mente La tía Enriqueta de Chimo Bayo (¿por qué se empeñará el cerebro en recordar letras tan deplorables? ¿por qué en ese lugar de mi memoria no puede estar la Elegía de Miguel Hernández que tanto se me resistió en el bachillerato?) que pese a lo pueril de su letra Uno, que no pare ninguno. Dos, nos movemos los dos. Tres, lo mismo pero al revés. Cuatro, me voy a la parra un rato. Cinco, doy un brinco. Seis, no me veis… no me pareció una elección adecuada. Seguiremos buscando. Si tenéis buenas ideas, ya sabéis dónde podéis dejar comentarios 😉

El primer día de clase, propuse esta ficha para introducir la presentación de sí mismos en español (puntito PsicoELE) que los más mayores rellenaban de manera escrita y los más peques completaban con ilustraciones. Algunas de ellas inquietantes, como el hacha en el apartado “qué quieres ser de mayor” que ha dibujado una niña. No quise preguntar.

El autoretrato sí que era obligatorio para todos.


Con los alumnos de CE2, aka 3º de Primaria, la finalicé en un día, así que ya me ha dado tiempo a  pasar a la siguiente actividad: fabricar un comecocos para practicar números y colores.

Todavía no he decidido cómo rellenar el interior de las pestañitas. Opciones:

  1. Podría aprovechar y enseñarles más vocabulario (animales, profesiones, familia…) bien acompañado de imágenes o de su traducción en francés. Véase la imagen del modelo que fabriqué antes de realizar la actividad con los alumnos.
  2. Podría dejarlo a elección de los intereses de los alumnos. Aunque estos estén seguramente alejados del Español como lengua extranjera (por ejemplo fútbol o princesas Disney), mi objetivo es que jueguen entre ellos fuera de la escuela y no creo que la imagen de una Vaca y su palabra en español les resulte atractiva en su tiempo libre. En el comecocos ya hemos escrito los números y colores así que de alguna manera, aunque luego jueguen con él para saber quién es tu novio de clase (sí, a eso nos dedicábamos con 9 años mis amigas y yo), leen de manera subliminal el español.

La actividad es un éxito, os lo aseguro. Hasta el niño que más deteste las artes plásticas se lo pasa bien fabricando el invento por su simpleza y las opciones para jugar que ofrece luego.

Y hasta aquí puedo escribir sobre mis andanzas escolares. Debido a unas vacaciones de tres semanas (sí, apreciado lector español, así se las gastan en el país vecino) sólo llevo trabajando tres sesiones con cada una de las clases. Lo siguiente, será comenzar un flipbook de vocabulario ahora que ya comienzan a ampliar campos semánticos.

Os dejo con lo prometido, las infografías. Obviamente, no están dirigidas a mis pequeños alumnos. De ellas hasta ahora (que yo sepa) sólo se han beneficiado mis dos compañeros de piso con mayor o menor éxito a falta de alumnos particulares con los que ocupar el tiempo libre que me deja la (no)auxiliaría.



Las encontraréis más legibles en Pinterest: http://www.pinterest.com/anaprofeesp

No tardarán en aparecer nuevas (suelo adelantároslas vía twitter @lapizdeELE) debido al nuevo desembolso que he hecho en cada librería que se ha interpuesto en mi camino en París (os juro que yo no las busco, las ponen ahí, cerca de las paradas de autobús).

Buenas noches, buena suerte y, como siempre, muchas gracias por leerme en este humilde rincón que precisamente ayer cumplió 1 año. Y precisamente, también, las pastelerías en París están estratégicamente al lado de las librerías y las paradas de bus 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *